Creo que el domingo se celebra el día de la Música, llevo toda la semana escuchando el anuncio en Radio 3. Para conmemorarlo me he comprado (mejor dicho, me han regalado, porque soy un rata asqueroso) el libro England's Dreaming de Jon Savage.

He empezado a leer creyendo que sonaría el God Save The Queen de los Sex Pistols, y de repente he recordado que los libros no suenan: quizás por esto tiene más sentido el Día Europeo de la Música. Quizás por esto se diferencia del Día del Libro.

Luego he recordado el día en que quisimos ser punkis unos cuantos amigos y yo, o cómo el día de carnaval teníamos dos opciones: putas o punkis. Y los sonidos han aparecido sin querer.

He mirado a un lado y al otro preocupado, pero no, era mi cabeza. Es la tremenda capacidad del recuerdo, aunque dicen que el olfato potencia mucho más los recuerdos y la memoria (¿Existe un día de los aromas?), a pesar de que los olores que vienen a mi mente del tiempo en que quise ser punki y no pude-quise-fui capaz es bastante básico: cerveza Mahou y wiski Dic.

Salvo raras excepciones, a lo máximo que llegaron algunos de mi pueblo fue a hacer versiones de todos estos grupos, más teniendo en cuenta que nuestro objetivo no era parecernos a los S.Pistols, sino a Kortatu o La Polla Records. Nos compramos botas militares, nos pusimos camisetas de grupos o camisetas con mensaje y algunos las rompían para parecer más duros.

Muy pocos se dejaron la cresta del mohicano, muy pocos. Pero dábamos cabezazos al bailar, tremendos empujones y codazos. Y no vimos a casi ningún grupo famoso o conocido porque la cultura musical en vivo de la provincia de Albacete en los años 80 era...(digamos que con suerte se veía un grupo en la Feria, y bailábamos punk con Loquilo, los Hombres G, o Mecano)

Si tengo que esperar a que llegue el domingo para celebrar el día, me sentiré como si espero a los cumpleaños de mis hijos para comer tarta de chocolate.