El pasado día 1 comenzaron las Cabañuelas, que si alguien no lo sabe, es el sistema tradicional de comprobación del parte meteorológico.
Más información en http://es.wikipedia.org/wiki/Caba%C3%B1uelas, porque para qué nos vamosa complicar.
El caso es que ha llovido y eso siempre es una buena noticia para los amantes, el placer del recogimiento en un abrazo mientras fuera diluvia.
Se ha refrescado el ambiente y todos tenemos algo por lo que ser felices, y quien no lo tenga, que se ponga en contacto conmigo para que rebusquemos, y sino, el actor secundario Bob hará una de las suyas y nos sacará la sonrisa.
Porque no debemos olvidar que cada uno de nosotros lleva en sí unas cabañuelas: hay quien dice que según pases el día de tu cumpleaños así será el resto de tu año.
Pero esto no dejan de ser sino supersticiones, cuestiones tradicionales a las que agarrarnos cuando la tormenta es demasiado fuerte.
Cada uno de nosotros tiene sus cabañuelas, la forma en que dejamos transcurrir un año. De ahí la necesidad de celebraciones y buenas risas.
A las malas, algo de chocolate endulza la situación.